Electricidad en Aragón

La luz llega a Janovas

Por fin poquito a poco los grandes esfuerzos en recuperar el pueblo de Janovas (Huesca) estan dando sus frutos no sin un trabajo impagable. La luz por fin ya ha llegado a este pueblo expropiado por la construcción de un embalse que nunca se construyó y con sus propietarios despropiados. Tras un largo periplo de demandas y luchas se va viendo la luz valga la rebundancia.

Historia de una injusticia:

Jánovas quedó definitivamente despoblado en 1984. Para entonces hacía dos décadas que había comenzado un éxodo motivado por la amenaza del pantano que iba a inundar el pueblo y acelerado por la tensión que generaba la amenazante actitud del personal de Iberduero, que dinamitaban las casas conforme iban quedando vacías.

Ese proceso tuvo uno de sus puntos culminantes en febrero de 1966, cuando, pese a la oposición del Ministerio de Educación, cerró la escuela: un encargado de la hidroeléctrica sacó a la maestra del aula a empujones y tirones del pelo mientras le gritaba: “Te dije ayer que no volvieras a abrirla”, recuerdan los testigos de aquella escena.

Todo fue para nada. En esas dos décadas se habían vaciado 43 de los 74 pueblos del valle de La Solana, en los que vivían más de 4.000 personas cuando, en 1945, el franquismo concedió a Iberduero la explotación de cinco saltos hidroeléctricos que derivaron en el proyecto del embalse, una mole que sobre el papel iba a almacenar 354 hectómetros cúbicos de agua que inundarían el tramo medio del Ara, uno de los últimos ríos vírgenes del Pirineo.

El proyecto fue desestimado por el Gobierno central en 2001 ante su inasumible impacto ambiental, poco después de que su titularidad pasara a manos de Endesa, que el año anterior había absorbido a la zaragozana ERZ.

Sigue sin cerrarse, no obstante, el proceso de reversion de las 60 casas expropiadas en los años 60 y de las tierras de su antiguo término, hoy incorporadas al de Fiscal.